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CUÉNTAME DESPACIO, QUE TENGO PRISA
Ricardo Gopar del Rosario
Director de Marketing y Comunicación de VirtualB.com
Febrero 2006
El pasado mes de junio de 2005 publicamos
el artículo "El
boca-oreja funciona en Internet", sin duda, uno
de los que más interés han despertado entre
nuestros lectores. A algunos hemos tenido la curiosidad
de preguntar el motivo por el que les llamó la atención;
casi todos respondieron que el título les atrajo,
pero no porque en él apareciera la palabra Internet,
sino boca-oreja. Y es que la estrategia
de marketing más antigua, sencilla y rentable del
mundo, está provocando entre los profesionales del
sector un debate que cuestiona los tradicionales métodos
que aún se emplean para estimular la demanda.
Las formas que cada vez aburren más y cuya eficacia
está más que cuestionada, son las que interrumpen
al receptor del mensaje, como por ejemplo, los anuncios
de televisión: cuando más interesante está
el programa que vemos, nos cortan con lo último en
máquinas de afeitar o con una novedad en comida rápida.
Hay quien asegura que con la vida tan estresante que llevamos,
nadie está predispuesto a escuchar consejos publicitarios,
pero ante este y muchos inconvenientes, aparece el marketing
boca-oreja como alternativa. ¿Quién no tiene
tiempo de escuchar a un amigo aconsejándote un buen
restaurante hasta ahora desconocido por ti?
Desde finales de 2005, unos estudiantes chinos del Instituo
Artístico de Guangzhou grabaron seis videos haciendo
una parodia bastante curiosa de los Backstreet Boys. Apareció
el boca-oreja y ya se han convertido en algunos de los videos
más vistos de la Red, hasta el punto de que Motorola
se ha interesado en contratarlos para una de sus campañas
en China.
Internet ha roto esquemas, demostrando que se puede hacer
publicidad pidiendo antes permiso, dejando que el usuario
por sí mismo acceda a los anuncios, juegue con él,
reciba valor añadido y la información que
sólo quiera ver o escuchar. Ahora la Red hace resurgir
el boca-oreja. Los detractores de este método alegan
la imposibilidad de medirlo, seguirlo, controlarlo; efectivamente
no se puede tener en un ordenador cifras reales de lo que
está sucediendo con nuestra marca en boca de clientes,
pero las ventajas son demoledoras: barato, sencillo y eficaz.
Barato porque puede llegar a no costar
un sólo euro; sencillo porque lo
único que tiene que hacer es ganarse el respeto de
sus clientes; eficaz porque le hace ganar
dinero. Nadie se fiará tanto de sus servicios o productos
como cuando un buen amigo o familiar es quien hace la recomendación.
Si la calidad de su oferta es suficiente, su mensaje de
manera viral se expandirá por miles de clientes potenciales
como un reguero de pólvora prendida.
No interrumpa. No piense en pop-ups, están
acabados. Regale valor a los usuarios de su portal, conózcale,
y dígale "Que sepa que tiene una oferta personalizada
para usted. Cuando quiera saber más, haga click aquí"